26 de octubre de 2010

Verdaderos y falsos mitos de la Inquisición (II)

--> Las Verdaderas Razones.


El engranaje del secreto: Lo que chocó profundamente a los españoles en la implantación de la Inquisción fue el secreto en el cual eran mantenidos los detenidos desde su detención. Los acusados no sabían ni de qué eran acusados, ni por quién; no podían recibir visitas de los miembros de sus familias e incluso eran mantenidos separados unos de otros. El anonimato de los testigos les parecía a muchos una innovación escandalosa y de ahí que numerosas capitulaciones protestaran ante este modo de proceder inquisitorial.


La intención de este modo de actuar era clara. Y es que, al abrigo del secreto, la delación podía desplegarse y la Inquisición la animaba vivamente, haciendo de ella una obra santa, productora de indulgencias, incluso, garantía de salvación eterna. Se aceptaba a todos los delatores, fueran heréticos, excomulgados, infames, criminales, perjuros...Sólo se rechazaba el testigo del enemigo mortal del acusado, del que el español llama su "enemigo capital". Este modo de proceder podía convertir a la Inquisición en un medio de llevar a cabo venganzas personales.


A pesar de todo, este halo de secretismo que envolvía al acusado se transgredía o eludía más veces de lo que se cree, y esto podía dar una oportunidad a los acusados. Asimismo, la disposiciones podían ser tan precisas que reconstruían los recuerdos de los acusados y les permitían así identificar a los delatores. Se trataba, a partir de ahí, de demostrar que esos testimonios no tenían valor porque eran enemigos mortales del acusado.

La memoria de la infamia: Era insólita la reprobación que alcanzaba a los hijos de los condenados por el Santo Oficio. La reputación de infamia se vinculaba a todo un linaje, por lo que castigar a una persona suponía manchar a toda una familia.

La Inquisicón disponía de tres medios para cubrir de infamia a un hombre o a una mujer. El menos grave era la penitencia pública pues se producía en un momento dado y podía borrarse con el tiempo. Las otras sanciones eran mucho más graves porque duraban y continuaban manteniendo su eficacia al término de dos o tres generaciones. Los condenados podían ser obligados a llevar el sanbenito bien durante una ceremonia religiosa bien a lo largo de varios años, o incluso durante toda su vida. Posteriormente, se impuso la norma de colgar los sanbenitos en las iglesias en lugar de llevarlos a lo largo de la vida.

También podían ser condenados a la inhabilitación. Esto suponía que los descendientes de los condenados a muertes o de los condenados a prisión perpetua sufrían la incapacidad civil a semejanza de los propios castigados. Esto le impedía, por ejemplo, a acceder a un gran número de vocaciones religiosas y de profesiones entre otros muchos impedimentos no nombrados aquó. Asimismo, si habían transgredido la inhabilitación se les solía infligir fuertes multas.

La amenaza de la miseria: Ser castigado al destierro podría suponer la miseria del castigado. Es posible que no tuviera consecuencia sobre la persona que vivía de sus rentas pero era muy diferente para un comerciante, un tendero, un artesano o un labrador cuya actividad profesional y sus ingresos estaban relacionados desde hacía años con la misma ciudad, la misma clientela, la misma tierra.

El destierro era un castigo que se inflingía con facilidad por delitos menores como las blasfemias "heréticas", las conversaciones demasiado ligeras o la obstaculización a la acción de la Inquisición. El destierro perpetuo era muy raro pero incluso el de varios años o meses podía ser suficiente para condenar a familias modestas a insolubles dificultades económicas.

Asimismo, también la Inquisicón podía condenar a multas económicas y podía solicitar la confiscación de bienes sobre todo en casos de condenas a muerte. Estos dos castigos eran destinados sobre todo contra los conversos convictos de judaísmo y los moriscos mal convertidos. La voluntad de debilitar económicamente a las minorías religiosas en beneficio de los cristianos viejos era tan evidente como la necesidad de la Inquisición de procurarse nuevos ingresos.






25 de octubre de 2010

Verdaderos y falsos mitos de la Inquisición (I)


A lo largo de los miles de años que el ser humano lleva en este planeta llamado Tierra, ha ido adquiriendo una serie de ideas preconcebidas de determinados personajes y hechos históricos. Por ejemplo, se me viene a la cabeza el descubrimiento de América y el personaje de Cristóbal Colón. Estoy segura que para el 50% de los españoles Cristóbal Colón es casi un héroe nacional e ignoran esos rasgos ocultos de su personalidad como la duda de su nacionalidad o su ambición por el oro. De la misma manera, se ignora toda la crueldad que supuso la colonización del continente americano. Otro ejemplo lo podemos observar en la persona de Elizabeth de Austria-Hungría, la películas en torno a la dulce Sissi nos la mostraba como una dulce niña que se revelaba contra la jugarreta que le había preparado el destino: enamorarse del emperador Francisco José. Cuando la realidad era bien distinta, ni era dulce ni estaba "enamorada". Es posible que sintiera afecto por ese hombre que se había encaprichado por ella, pero de dulce tenía poco sino más bien al contrario, era una mujer fuerte que sabía lo que quería pero que por desgracia no podía tenerlo, ya que el destino y el emperador habían decidido que tuviera una vida diferente.


Con la Inquisición pasa algo parecido. Si por algo ha pasado a la historia la Inquisición es por ser cruel, torturaba y mataba a más no poder, sin importar que el acusado fuera culpable o fuera inocente. La Inquisición española era arbitral, nunca se sabía cuando podías cantar: ¡bingo! Y hoy día, cualquier persona que conozca más o menos la historia diría que lo peor que tuvo España era la Inquisición. De hecho, es curioso, pero hay una película en la que uno de sus protagonistas para consolar a una chica decía algo así como "no llores, no hay nada peor que la Inquisición española". Sin embargo, sin dejar de reconocer la arbitrariedad y la crueldad de la misma, he de decir que sí, que tenemos ideas preconcebidas de la Inquisición. Al menos eso he aprendido yo al leer el libro de Bartolomé Bennassar La inquisición española: poder político y control social.


Esta obra supone un interesante estudio de la Inquisicón como intrsumento del poder político y como medio de control social. Bartolomé Bennasar nos explica la formación de la Inquisicón y su distribución por la Península Ibérica, nos habla de sus componentes desde el inquisidor general a los familiares inquisitoriales, y dedica varios capítulos a los delitos más comunes de la Inquisción: herejía donde se incluría a los moros y los judíos, brujería, pecados "nefandos" (bestialismos y sodomía), blasfemía, etc. Y como último capítulo una interesante visión de como la Inquisición verdaderamente fue un instrumento de la Monarquía Hispánica hasta el siglo XVIII. Sin embargo, con lo que más me quedo del trabajo es con el apartado de "Falsas y verdaderas razones". ¿Por qué fue tan temida la Inquisición española?



--> Las Falsas Razones.

Tortura: Sin duda alguna, la idea que se tiene en la cabeza es que la Inquisición torturaba por que sí y torturaba de manera indiscriminada. De hecho, hasta el siglo XVIII la tortura tuvo un lugar estricto y reconocido en el derecho criminal clásico pues era uno de los medios habituales de búsqueda de la verdad. Sin embargo, queda demostrado que muchos de los inquisidores se mostraban prudentes a la hora de recurrir a las torturas, siendo ésta el último recurso en el caso de que faltaran pruebas. Y aún así aconsejaban aplicarla moderadamente y sin derramamiento de sangre.


Por otro lado, la tortura intolerable que ponía en peligro la vida del acusado o dejarlo inválido para el resto de los días era algo muy excepcional. Y en muchas de las ocasiones, los inquisidores "olvidaban" asistir a las sesiones de tortura por lo que ésta no podía ser aplicada.

Asimismo, el número de hombres y mujeres que sorportaban victoriosamente la tortura era considerable. Y ésta no se aplicaba de manera arbitral sino que era proporcional al delito supuestamente cometido.

Por lo que se puede decir que la tortura inquisitorial no era más que una vicisitud del procedimiento penal clásico. Por lo que era muy limitada tanto es sus modalidades como en sus ámbitos de aplicación.

El rigor atroz de las penas: la Inquisición tenía unas penas fijas: la muerte, la tortura, las galeras, el látigo, la multa honorable y el destierro, a las que había que sumarles penas temporales: reprimendas, abjuraciones por faltas pequeñas o por falta grave, reclusión durante algún tiempo para la instrucción de la fe, etc.

¿Se caracterizó la Inquisición por una proporción muy elevada de veredictos de muerte o de las penas más duras? Sí y no. Sí, antes de 1530, no más allá de esa fecha, es decir, cuando hubo pasado la gran oleada de represión dirigida contra los judaizantes. Posteriormente, pasada la furia asesina de los primeros años, no mataba más que excepcionalmente. Sin embargo, la Inquisición sería terriblemente temida no ya porque mataba, sino porque había matado a lo largo de cuarenta años a millares de personas.

24 de octubre de 2010

Abracadabra Omnipotens

Esta semana he tenido el placer de asistir al Congreso de Los Animales en la Cultura y en la Historia coordinado por mi tutor Arturo Morgado García y por mi compañero y amigo ubisuntiano José Joaquín Rodríguez, pero además en el congreso he tenido el placer de disfrutar de la compañía de María Tausiet que no sólo es una magnífica historiadora, sino que es una grandísima persona con la que es un placer hablar, y es por ella que me animo a hacer esta entrada.


Abracadabra Omnipotens, tal y como María nos explicó en clase, es una de las fórmulas que las brujas usaban para sus conjuros, pero además es el título de su último libro sobre la magia urbana en Zaragoza. A través de este libro María nos muestra como algo como la brujería no sólo estaba presente en el mundo rural, más ignorante y más supersticioso, sino también en el mundo urbano y en ciudades tan importantes como Zaragoza. En ella, además de brujas también había saludadores y la ciudad, en ocasiones, servía de vía de escape para aquellas personas que en el campo habían estado acusados de brujería. Asimismo, la brujería se convertía para muchas mujeres que estaba en la pobreza, en un modo de ganarse la vida -éstas engatusaban a las mujeres ignorantes que creían en la magia amorosa- por lo que muchas eran acusadas por engaño y no por brujería. Por otro lado, María ofrece otra imagen de la Inquisición ¿creía ésta en la existencia de brujas? ¿Cuáles eran las condenas? Puede sorprendernos los detalles de su investigación: ni la Inquisición era tan creyente ni las penas eran tan crueles... Por otro lado, María nos introduce en el interesante mundo de los saludadores, en su mayoría hombres, cuyo fin era la caza de brujas pero también la cura de enfermedades. Por último, dicha autora nos hace una interesante comparación entre la brujería en el mundo urbano y en el mundo rural.




Un libro muy interesante para todos aquellos que les guste la Historia en general, y la brujería en particular. Está escrito de forma amena y destaca la labor investigadora de María quien ha utilizado como fuentes muchos procesos inquisitoriales y obras de la época así como estudios actuales. Para mí una labor investigadora que supone un ejemplo a seguir y una motivación para mi labor actual.

17 de octubre de 2010

El Peje Nicolao.

Andaba hoy escribiendo sobre el Peje Nicolao para mi trabajo de fin de máster, cuando pensé que podía ser una buena historia para contar en mi blog, con lo cual os dejo aquí el extracto para que podáis leerlo:
Julio Caro Baroja sitúa el origen de la leyenda de este personaje en las inmediaciones del Faro de Messina. Pronto ésta tuvo varias versiones y ya en el siglo XVI se hizo muy popular haciéndose mención en grandes obras de la literatura como el Quijote de Cervantes. Tal fue la fama de la leyenda del pez Nicolás que en los siglos XVII y XVIII se seguirían publicando relaciones de sucesos sobre él.

Según la historia, “Nicola Pesce” había sido un niño que no se hartaba de estar en el mar. Debido a la irritación que esto le producía a la madre, lo maldijo. Esta maldición le hizo pez o casi pez. A su capacidad natatoria y de buzo había que sumarle su capacidad de introducirse en el cuerpo de algunos peces normales y de vivir en el interior, hasta donde le convenía, en plena mar, rasgaba el vientre del pez y salía a observar. Éste describía el fondo del mar como un lugar muy rico: con jardines de coral, arenas cubiertas de piedras preciosas, etc . En la adaptación de esta leyenda napolitana a otros lugares había temas folklóricos que se repiten, así, en la relación de suceso publicada en Barcelona en 1608 exceptuando en su localización –Cádiz- el resto es una copia de la famosa leyenda italiana: Un niño al que le gustaba mucho estar en el mar provoca la irritación de su padre que lo maldice: “pues tanto de la mar gustas fuera de la mar no pares. Mueras en saliendo della tu vida mas no se alargue, de quanto en el agua estes pues mis disgustos te placen”. A raíz de esta maldición el niño se convierte en medio pez y el mar pasa a ser su hogar, no saliendo de ella. A diferencia que la leyenda napolitana, este niño no contaba las maravillas del mar sino que revelaba a los marineros los secretos de la navegación.


No sería ésta la última vez que se hiciera referencia a esta leyenda. Según Caro Baroja volvería a aparecer a finales del siglo XVII cuando en el Cantábrico aparece un extraordinario hombre-pez. También Feijoo recogería la increíble historia sobre el hombre-pez de Liérganes la cual compara con la historia del Peje Nicolao:

“A la verdad las Historias (en cuanto yo he leído) no nos ofrecen caso parecido al nuestro, exceptuando uno solo, y aun ese no lo es sino en parte. Este es el de aquel Siciliano, llamado vulgarmente de los suyos Pesce Cola”

Sin embargo, la versión ofrecida por Feijoo se diferencia bastante de las anteriores. En este caso Nicolao no era un niño-pez maldito, sino hombre con una gran habilidad natatoria que tenía gran necesidad de estar dentro del mar hasta el punto de no sentirse cómodo en la tierra. El Rey Federico de Nápoles impresionado por su gran habilidad decidió ponerlo a prueba y tiró una copa de oro al fondo del mar para que éste lo recogiera. Al cumplir su misión exitosamente el rey decidió repetir la prueba por lo que además de la copa de oro lanzó una bolsa de oro, y para suprimir la reticencia de Nicolao le dijo que todo sería suyo si conseguía traerlo a tierra. Sin embargo, éste no cumpliría la prueba con éxito ya que no se volvió a ver.

Una de las últimas apariciones de la leyenda del Peje Nicolao sería en 1839 en el Seminario Pintoresco español donde se hacían eco de una noticia en la que un capitán de barco que había llegado de Regnejada contaba que había visto a un ser extraño con figura de muchacho pero sin brazos y con cola .


Fuente:

Caro Baroja, J.: “El “Pesce Cola” o el “Peje Nicolao”, en Revista de dialectología y tradiciones populares, Cuaderno 39, 1984, pp. 7-16.

Relacion de cómo el pece Nicolao se ha parecido de en el mar, y hablò con muchos marineros en diferentes partes, y de las grandes maravillas que les contò de secretos importantes de la navegación. Este pece Nicolao es medio hombre, y medio pescado, cuya figura es esta que aquí va retratada. Lleva al fin una famosa receta para bolverse las viejas moças, haziendo lo en ella contenido. Ettinghausen, Henry (ed.): Noticias del siglo XVII, relaciones españolas de sucesos naturales y sobrenaturales, Barcelona, Pulvill Libros, 1995.

Feijoo, B.: Teatro crítico universal, tomo sexto, discurso octavo, “Examen filosófico de un peregrino suceso de estos tiempos”, (1734), Madrid, Andrés Ortega, 1778. (http://www.filosofia.org/bjf/bjft600.htm)

13 de octubre de 2010

Las televisiones se inspiran en nuestro pasado

Parece que las televisiones han decidido mirar a nuestro pasado histórico para inspirarse. Ya TVE lo ha hecho con "Águila Roja" la cual le ha aportado grandes beneficios y un buen puñado de espectadores. Una serie interesante inspirada en el siglo XVII español que con sus errores entretiene al espectador que busca eso mismo, entretenerse.


Ahora los dos grandes titanes de la televisión española, antena 3 y telecinco, han decidido apostar por la historia y sacar series ambientadas en el pasado. Vayamos por partes. De la mano de antena 3 van a llegar tres interesantes apuestas. El próximo miércoles 20 de Octubre verá la luz Hispania. Estará ambientada en el siglo II a.C. y contará la historia de un grupo de rebeldes hispanos liderados por Viriato que se enfrentará contra Roma para defender su territorio: Hispania. Estará protagonizada por Ana de Armas, Juan José Ballesta, Roberto Enríquez, Lluís Homar, etc.





La verdad es que la estética recuerda un poco a "Gladiator", asimismo cuenta con buenos actores por lo que quizás sea una serie interesante.

Por otro lado, y siguiendo con antena 3, el Lunes se estrena "La princesa de Eboli" en la que se va a relatar el "triángulo amoroso" que hubo entre Felipe II, Ana de Mendoza y Antonio Pérez, triángulo amoroso que ha dado pie a todo tipo de historias como la de "La conjura del Escorial" y de la que parece que gusta sacar a la luz. Está protagonizada por Belén Rueda y Hugo Silva. Yo la verdad no le doy un voto de confianza ya que no creo que hubiera "triángulo amoroso" y porque va a ser una serie más morbosa que otra cosa...





Y la otra gran apuesta de antena 3 y, la que más me gusta de momento, es "Bandolera" que aunque no cuenta un hecho histórico como podría ser "Hispania" o "La prinesa de Eboli" está ambientada en el siglo XIX. No será una serie semanal sino que será una serie diaria para la sobremesa, vamos lo que viene siendo una telenovela, y contará la historia de una escritora inglesa llamada Sara Reeves que llegará a Andalucía y que se enamorará de la tierra que defienden los jornaleros hasta el punto de convertirse en la líder de la "Mano Negra", sin embargo, contará con un obstáculo: Miguel Romero, teniente de la Guardia Civil que tendrá como objetivo detener al líder de dicha organización pero el amor se interpondrá entre ellos. Estará protagonizada por Marta Hazas, Carles Francino y Manuel Bandera.



El otro gran gigante de la televisión española es Telecinco que ya ha estrenado "Tierra de Lobos", personalmente para mí la apuesta más chunga en lo que a historia se refiere. Ambientada supuestamente en el siglo XIX español, pero con un estilo western, cuenta la historia de los hermanos Bravo que luchan para salir adelante. Esta protagonizada por Álex García, Junio Valverde, Silvia Alonso, Juan Fernández, María Castro, Antonio Velázquez, Dafne Fernández, Nicolás Coronado, AdrianaTorrebejano, Jordi Rico, Joel Bosqued, Eva Pedraza y Elisa Matilla.


Por último, está "Piratas" que no se sabe muy bien de que irá pero sí que estará protagonizada por el fichaje de un millón de euros de Telecinco: Pilar Rubio y que creo que será más para lucimiento de ésta que para otra cosa y si ya como presentadora era bastante mala, al menos para mí, de actriz no quiero ni verla... Eso sí, estará ambientada en el siglo XVII si no me equivoco.

En fin, estas son las opciones y yo os dejo a ustedes la elección. Aunque no creo que todas estén a la alturas de las grandes producciones extranjeras como "Roma", "Los Tudors" o "Los Pilares de la Tierra", es una alegría ver que las televisiones españolas no sólo invierten el dinero en los cuernos de Belén Esteban sino que también intentan crear una buena ficción nacional así que quizás estamos asistiendo a una nueva etapa de la televisión.

12 de octubre de 2010

Día de la Hispanidad


Hoy, 12 de Octubre, celebramos como cada año el día de la Hispanidad que -para quien no lo sepa, no os sorprendáis son muchos- conmemora el día en que Cristóbal Colón llegó a América y, de nuevo como cada año surge el debate ¿Se debería conmemorar un día que trajo tanta miseria a parte del continente americano? Muchos pensaran que no, pues la miles de muertes que supuso la conquista americana por parte de España justifican que un día como hoy no deba conmemorarse y menos ahora, ya que una vez perdidas las colonias, un día como hoy carece de sentido. Para otros, la conquista de América supuso un avance cultural en un continente carente de civilización y cultura. Los españoles no solo llevaron muerte y misera, no solo abusaron de la riqueza del continente sino que además llevaron una lengua, una cultura, etc.


Mi opinión es un estado intermedio entre ambas, pienso que para que no se repita el pasado es necesario recordarlo. Y es que el futuro debe mejorar aprendiendo de los errores del pasado. Para que no se repitan horrores como los de la masacre americana, o los campos de concentración alemanes o dictaduras como la española, debe recordarse y se debe aprender de ello. Por ello, el día de la Hispanidad no debe ser un día de exaltación a la nación con desfiles militares donde se exhiban sus Reales Majestades, sino que debería ser un día de reflexión nacional para que la gente no olvide los errores cometidos en el pasado por los españoles. Y para que no se caiga en el error -inocente a veces- en justificar la conquista y los horrores de ella con la cultura, ya que en ningún momento los indígenas pidieron ser sometidos a un proceso de "aculturación" ni tampoco carecían del cultura, por el contrario, poseían una cultura muy rica a veces olvidadas asimismo poseían su propia civilización a la que han tachado de prehistórica. Para algunos estas ideas están superadas, todos somos conscientes de las crueldades que supuso la conquista de Ámérica, sin embargo, en los colegios aún se olvidan de esa parte de historia y se sigue tachando a Cristóbal Colón de héroe nacional.


¿Celebrar? No, no creo que debamos celebrar con desfiles militares. ¿Reflexionar? Sí, hay que reflexionar sobre el pasado, ver pros y contra de los actos pretéritos con el fin de no repetirlos en el futuro.

8 de octubre de 2010

Helena de Céspedes, una transexual del siglo XVI.

En la Edad Moderna las transmutaciones sexuales eran aceptadas con normalidad y benevolencia pues debido a las concepciones sexuales era posible que una mujer se transformara en hombre, ya que según las teorías galeno-hipocráticas las mujeres poseían los mismos órganos sexuales que el hombre, sólo que en el interior debido al frío del cuerpo femenino. Con un exceso de calor, por tanto, el organo sexual podía expulsarse y la mujer, de esta manera, se convertía en un perfecto hombre. Por otro lado, en la Edad Moderna la idea de pertenecer a un sexo u otro no era la misma que la de hoy día. Ser mujer no dependía del sexo, sino de los estereotipos sociales que les era impuesto. Una mujer era una mujer porque la sociedad así lo decía. Por lo que muchos cambios de sexos no eran cambios puramente biológicos sino sociales.


Un ejemplo de cambio de sexo por estereotipo social es el de Helena de Céspedes. Juzgada por el Santo Oficio en Toledo en 1587. Ésta era natural de Alhama (Granada) y era hija de una esclava probablemente morisca. Al parecer había sido bautizada como mujer y, salvo algunas irregularidades en su menstruación, nunca había sufrido ninguna perturbación ni dudas sobre su sexo femenino durante su mocedad. Se casó a instancias de sus padres con un albañil de Jaén, que al parecer la abandonó y falleció al poco tiempo. Helena de Céspedes, entonces, se declaró hermafrodita pues al parir el hijo que concibió su marido se le rompió un pellejo que tenía sobre el caño de la orina y le salió una cabeza como medio dedo pulgar [...] que parecía en su hechura cabeça de miembro de hombre.


Tras la metamorfosis, Helena de Céspedes abandonó a su hijo y empezó a sentir inclinaciones por las mujeres. Tras una aventura amorosa con la hija de un mercader, decidió vestirse de hombre y adoptar la identidad masculina, llegando a enrolarse como soldado en las campañas contra los moriscos de Granada. Durante sus andaduras, Helena se hizo llamar "Céspedes" y pidió en matrimonio a Maria del Caño. Sin embargo, al pedir la licencia matrimonial suscitó las dudas del viario y se sometió a tres exámenes médicos en los cuales se les declaró hombre. Para ello se simuló una vagina con unos emplastos y atribuyó la hendidura advertida por los médicos a las cicatrices producidas por una operación de almorranas.


Durante el jució, Helena declaró que sus genitales masculinos nunca mostró irregularidades pero cuando se le pidió que mostrara sus vergüenzas se justifició diciendo que meses antes del jucio había tenido molestias en el miembro, hasta el punto de no poder yacer carnalmente con su mujer. Los jueces, por tanto, empezaron a sospechar que lo de Helena de Céspedes se trataba de un engaño y que, en realidad, se trataba de una mujer que mediante artimañas había fingido un cambio sexual.


Su esposa, María del Caño, llevada por las habladurías intentó palparle varias veces pero Céspedes siempre la esquivaba. Sin embargo, declaró que había sido desflorada y que había tenido frecuentemente relaciones sexuales.


Por último, fue sometida a un examen médico por los mismos doctores que lo habían examinado a causa de la licencia matrimonial. El resultado fue sorprendente: no sólo se trataba de una mujer con todos sus órganos, sino que no quedaba la menor huella de haber sido hombre con anterioridad, ni cicatrices, ni señales de desprendimiento genital, ni siquiera signos de que la vagina había estado alguna vez cerrada. Por lo que el Santo Oficio declaró todo el asunto de Helena un fraude. Su condena fue la de abjurar de levi, cien azotes por las calles públicas, y otros cientos por la villa de Cienpozuelos, asimismo se la recluyó por diez años en el hospital.


Lo importante del caso de Helena es que supuso el inicio del descrédito o al menos de la desconfianza generalizada ante los casos de metamorfosis sexual.


Fuente: Vázquez García, F.; Moreno Mengíbar, A.: Sexo y razón. Una genealogía de la moral sexual en España (siglos XVI-XX), ed. Akal, Madrid, 1997.

7 de octubre de 2010

Los Pilares de la Tierra, análisis de la serie.


Después de tanto tiempo, por fin Los Pilares de la Tierra -la serie- llegó. Y como todo lo bueno, duró poco y dejó en el espectador sentimientos encontrados sin decidirse si le gustaba o no. Personalmente a mí me ha gustado mucho, he disfrutado con la historia pero sobre todo con los actores. ¿Libertades artísticas? Muchas, y es lo que puede echar al espectador fanático del libro para atrás. Pero no hay que dejar de reconocer que los hermanos Scott han hecho un gran trabajo y han construido una gran historia. No hay que olvidar que se trata de una novela muy compleja y su adaptación suponía una verdadera odisea.


Los principales defectos de la serie -con respecto al libro-se centran en la historia en sí misma. Desde mi punto de vista pienso que los guionistas han construido una historia lenta en la primera mitad de la serie, y luego se precipitan hacia un final rápido haciendo que 8 capítulos sean pocos para la adaptación. Se han tomado libertades para añadir escenas que ni siquiera aparecen en el libro -el final no es igual que en el libro- y algunas de las que sí aparecen y que son de las más bonitas las dejan de lado. Y, además, el orden de algunas historias no son respetadas. Asimismo, algunos personajes cobran más importancia de las que tienen en el libro -ejemplo rey Stephen- o adquieren personalidad que en el libro no tienen -hay una relación extraña entre Lady Reagan y William Hamleigh-.


Las principales virtudes residen en la actuación de los actores. Todos hacen un magnífico papel: Ian McShane destaca como el obispo Waleran sacando a relucir lo peor de este personaje y lo hace sin perder la esencia en sí misma. El obispo Waleran es ambicioso, cruel, frío, y así es como el actor lo interpreta. Matthew MacFayden no podía ser mejor Prior Phillip siempre preocupado por su orgullo, temeroso de Dios, generoso, bondandoso. Rufus Sewell intepreta al luchador Tom Builder y lo hace como sólo el puede hacerlo en este tipo de films, de manera genial. Sara Parish crea a una Lady Reagan distina a la del libro pero no por ello menos fascinante. Y en cuanto a mis personajes favoritos del libro, he de decir que me ha sorprendido la manera en la que Eddie Redmayne interpreta a Jack, sobre todo en los primeros capítulos en los que casi ni habla y se muestra de manera tímido. Y me sorprende porque era así tal y como lo imaginaba y su personaje me ha enamorado. Otra gran sorpresa me la llevé con Ellen, interpretada por Natalia Woerner, pues la actriz supo dar vida a una mujer tan fascinante como es el personaje de Ellen.


Sin duda alguna, pienso que son las actuaciones lo que me hizo que siguiera viendo la serie a pesar de que fuera una adaptación más bien libre. No se ofusquen los que la han visto y no ven a la novela al 100% adaptada, no piensen en las libertades y simplemente disfruten, porque yo personalmente la he disfrutado mucho.

5 de octubre de 2010

Los animales en la Historia y en la Cultura.



Un año más, la Asociación Cultura Ubi Sunt? se prepara para la presentación de un nuevo congreso cuya temática destaca por su originalidad: Los animales en la Historia y en la Cultura. Y no lo hace solo, sino que cuenta con un colaborador de lujo: Arturo Morgado. Tanto él como José Joaquín Rodríguez -de cuyo libro ya hablamos aquí- son los coordinadores de este interesante congreso que tendrá lugar en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz los días 19, 20 y 21 de Octubre.
A ellos lo acompañaran: Carlos Gómez Centurión, Joaquín Ritoré Ponce, Javier Ortolá Salas, Alberto Gullón Abao, José Marchena Domínguez. Asimismo, contará con magníficas comunicaciones y con una visita al museo de Cádiz guiada por Olga Bueno Sánchez.
La inscripción son 15 €, 10€ si eres miembro de la Comunidad Uca, jubilado o desempleado. Asimismo se dará un crédito de libre elección para todos aquellos que lo soliciten. Para más información pueden mandar un e-mail a congresos.ubisunt@uca.es o consultar la siguiente página web: www.revistaubisunt.blogspot.com

4 de octubre de 2010

Las fiestas del bandolero en Grazalema


Realmente sorprendida vengo de mi fin de semana de "relax" en la Sierra. Y es que me he dado cuenta de que en los pueblos pequeños tienen la gran capacidad y el interés por preservar y rememorar la historia de nuestra tierra. Y en Grazalema lo hacen en la fiesta del bandolero donde se rememora la historia de José María el "Tempranillo". Y es que, actores amateurs, escenifican los momentos más importantes de este famoso bandolero centrándose sobre todo en la época en la que se enamora de una bella gaditana que vivía en Grazalema, María Jerónima, con la que se casó y tuvo un hijo. Una historia de amor trágica que ha quedado presente en la memoria de los habitantes de pueblo gaditano, y que sacan a la luz cada año en Octubre para darla a conocer a los curiosos visitantes que interesados se acercan para disfrutar de la historia.


A las escenificaciones teatrales, le acompañan una continua ambientación histórica. El pueblo retrocede en el tiempo, las muchachas se visten de piconeras, los muchachos de bandoleros y migueletes. Se construyen casetas a modo de ventas donde se puede tapear y beber mosto de Grazalema, un fuego continuo ilumina la plaza. Sin duda alguna, una fiesta que no tiene nada que envidiar a la que se hacen en las ciudades y después de verla no puedo más que inclinarme ante un pueblo que conserva y cuida su historia. Una fiesta que recomiendo a todos los que sienten curiosidad por la Historia, ya que verdaderamente fue -para mí- todo un gozo haberla vivido.