22 de abril de 2009
20 de abril de 2009
Cleopatra y Marco Antonio ¿Juntos hasta en la muerte?

Cleopatra es la reina egipcia más famosa de toda la historia, por encima incluso de la primera faraón mujer: Hatsetsup. Cleopatra VII, de la dinastía ptolemaica, accedió al trono en el 51 a.C. con 17 años, para ello tuvo que casarse con su hermano Tolomeo XIII, de 10 años. Enseguida se dedicó a consolidar su posición dentro de la corte y a reorganizar la economía de Egipto. Más tarde, con la ayuda de Cayo Julio César, llegado a Alejandría persiguiendo a Pompeyo, se libró de su hermano-esposo, al que ahogó en el Nilo, y casó con su segundo hermano menor, Tolomeo XIV, que acababa de cumplir once años. Mientras tanto nació el hijo de Cleopatra y Julio César, Tolomeo XV Cesarión, y la reina se reunió con César en Roma, donde fue su invitada y participó de su triunfo, aunque no era querida por el pueblo romano. Tras el asesinato del Julio César en el 44 a.C. Cleopatra regresó a Egipto y al cabo de un mes murió Tolomeo XV.
La reina. ya sola, buscó a otro protector y lo halló en Marco Antonio, vencedor de los asesinos de Julio César. Consiguió conquistarlo y llevarlo a Egipto, pero al tiempo que nacían sus hijos gemelos, Alejandro y Cleopatra, Marcon Antonio contraía matrimonio en Roma con la hermana de Octavio. Sin embargo, este matrimonio no era más que una tapadera para fijar la alianza entre Marco Antonio y Octavio, y ése pronto se canso de la vida conyugal y volvió a los brazos de Cleopatra. Amplió el territorio de su reino y trajo al mundo a otro hijo, Tolomeo Filadelfo.
Sin embargo, estos aumentos territoriales y la relación extraconyugal de ambos amantes (recordemos que Octavio fue muy estrictos en temas de adulterio) no eran del gusto de Octavio. Se inició una guerra que culminó con la derrota de las tropas de Cleopatra y Marco Antonio y la huida de ambos a Alejandría, allí fueron alcanzados por Octavio quien en el 30 a.C. aniquiló su flota y su ejército. Antonio, asumiendo su derrota o no, se clavó su espada al recibir la falsa noticia de la muerte de Cleopatra, y expiró entre sus brazos; Cleopatra se suicidó unos días más tarde, con el veneno de un áspid egipcio.

De Cleopatra se puede obtener dos visiones, como una verdadera reina que intentó preservar su reino utilizando sus "armas de mujer", o bien como una víctima de las ambiciones de Marco Antonio. Una u otra visión la ha convertido en un personaje muy estudiado no solo desde el punto de vista histórco, sino también desde un punto de vista estético, afirmándose que no era tan bella como se pensaba.
Si es cierto que la tumba de los amantes se ha descubierto,sería el mayor descubrimiento después del realizado por Howard Carter al descubrir la tumba de Tutankamón.
Si interesa más el tema aparte de recurrir a la amplia bibliografía que hay del tema recomiendo ver la serie Roma, la segunda temporada, donde de una manera resumida se habla de la historia de Cleopatra y Marco Antonio, así como la famosa película: Cleopatra de Elizabeth Taylor.
18 de abril de 2009
La Vida en alta mar: el viaje.
17 de abril de 2009
16 de abril de 2009
La Vida en alta mar: Inicio del viaje.

La ruta de regreso se iniciaba en la Habana, desde ahí remonta al Canal de las Bahamas lugar peligroso donde los barcos solían hundirse. El tornaviaje solía ser más peligroso pues los barcos estaban cargados y eran objetivo primordial de los piratas y corsarios. Al llegar a las azores el peligro corsario era aún mayor. Desde las Azores se dirigían a Portugal. Finalmente se alcanzaba el suroeste español, y por último, Sanlúcar de Barrameda, desde donde, con gran dificultad atravesaban las barras de arena y remontando el Guadalquivir llegaban hasta Sevilla. Posteriormente, debido al gran peso llevado por los buques, se empezó a atracar los barcos en Cádiz lo que hizo en que 1717 se trasladara la Casa de Contratación y, por tanto, la sede del monopolio a dicha ciudad.
12 de abril de 2009
La Vida en alta mar: Tripulación y Galeón

10 de abril de 2009
La Vida en alta mar: Preparación del viaje.
Foto: Sevilla siglo XVI.
9 de abril de 2009
Victoria Kent


