Galeno escribía lo siguiente: Mi padre me enseñó siempre a no tomar por lo trágico las pérdidas materiales; si se mueren un buey o un caballo o un esclavo, no voy a hacer por ello un drama, esta lección tan paternal del padre de Galeno refleja muy bien cual era la situación o la consideración que el esclavo tenía en el mundo romano. Sin embargo, la gran variedad en el trato que los propietarios dinpensaban a sus esclavos y la forma de vida de éstos impiden una definición genérica, pues la relación esclavo-amo ponía en juego una relaciones y sentimientos personales que hacían que cada caso fuera particular. A pesar de todo, el esclavo era un ser humano, pues los dueños les atrubuían el deber moral de ser un buen esclavo, y ni a un animal ni a una máquina se le supone ninguna moral. Lo que ocurre es que este ser humano es un bien cuya propiedad pertenece al dueño y este dueño tratará de consagrar esta propiedad sosteniendo la inferioridad del esclavo, pues el esclavo es un sub-humano bien por destino o bien por accidente. Además, el poder del amor sobre el esclavo no se halla sometido a un reglamento, sino que es un poder total y directo. El esclavo es un hombre abnegado que obedece desde el interior de su alma, y no mediente reglamentos y horarios definidos.
No sólo la élite de la sociedad romana poseía esclavos, sino que también miembros de la clase media y baja eran propietarios de esclavos, obviamente el número de esclavos que pudiera poseer un miembro de la élite romana era mucho mayor que el que pudiera poseer un miembro de la clase baja, pues la posesión de esclavos dependía de la fortuna del señor. El poseer un gran número de esclavos significaba estar en una clase alta y los señores se vanagloriaban de la cantidad de esclavos que poseían. Sin embargo, esto no debe hacer que veamos a la sociedad romana como una sociedad esclavista. La esclavitud en Roma no era sólo un medio de producción tal y como se entiende en un sistema capitalista, sino que los esclavos desempeñaban los papeles más hetereogéneos en la economía, la sociedad e incluso la política y la cultura, y muchos de ellos llegaron a ser más ricos que muchos hombre libres.
Como he comentado al principio un hombre o mujer podía llegar a la esclavitud por destino o por accidente. Por accidente podía ser con motivo de una derrota bélica. En una guerra el pueblo vencido, o bien optaba al suicido o bien eran sometidos a la esclavitud. El suicidio para muchos era la opción menos mala pues la esclavitud suponía un impacto psicológico que no todos soportaban pues caer en la esclavitud suponía la separación brusca de la familia a la que nunca volvería a ver, su posterior venta y el traslado a ciudades con una cultura totalmente diferente a la que poseían. En los mercados, los esclavos eran examinados con minuciosidad, como si de ganado se tratase, cualquier defecto, enfermedad o reputación hacía que el valor económico del esclavos descendiera, obviamente el vendedor debía ofrecer esos detalles. Estras transacciones eran reguladas por medio de un edicto de los ediles y se formalizaba con un documento de compraventa.
En lo que se refiere a ser esclavo por destino, un hombre llegaba a ser esclavo por nacimiento, un hijo de una mujer esclava, era un esclavo con independencia de quien fuera su padre o bien también podía ser un esclavo un niño abandonado. Esto no debe sorprendernos, el abandono de niños era algo usual, y no sólo entre pobres; los mercaderes de esclavos acudían a recoger los recién nacidos expuestos en los santuarios o en los basureros públicos. La pobreza, además, impulsaba a la gente sin recursos a vender su recién nacido a los traficantes. También había muchos adultos que se vendían a sí mismos para no morirse de hambre o bien con el fin de convertirse en adminsitradores de algún noble o en tesoreros imperiales.

No todos los esclavos eran iguales, eso hace que su clasificación sea muy difícil. Los esclavos constituían una cuarta parte de la mano de obra rural en Italia. La condición de los esclavos rurales era verdaderamente dura, eran simplementes bestias de carga. El esclavo que no era campesino resultaba ser la mayoría de las veces un criado. Su condición variabla considerablemente desde fregona hasta el administrador que llevaba todos los negocios de su amo y al que cuidaban los médicos más eminentes cuando caía enfermo. También estaba el esclavo cómplice, áquel esclavo que por orden del ama de casa espiaba a sus "amigos" o sus clientes. Por último, había profesiones en las que la condición de esclavo era el medio usual para entrar al servicio de un alto personaje y adquirir una posición estable: un gramático, un arquitécto, un cantor, un comediante serán los esclavor del amo que utiliza sus talentos. A pesar de todo, a todos los esclavos se les trata en el tono y con los términos que se emplea para dirigirse a los seres inferiores. La esclavitud no es más que una condición jurídica.
Por supuesto, el esclavo carece de derechos y estaba desprotegido ante la ley. No se le reconocían las relaciones de parentesco, no podían casarse legalmente, sus hijos eran ilegítimos y propiedad del dueño de la madre, no poseían nada aunque algunios podían disponer de un peculium, en especie o en metálico, por gracia de su dueño el cual puede revocarlo en cualquier momento, además, el propietario no tenía la obligación de proporcionarles calidad de vida, la vida privada del esclavo era un espectáculo infantil que era observado con desdén. Además el esclavo vivía en un estadoo de completa inseguridad pues esclavitud y violencia estaban íntimamente ligado, una esclava estaba siempre expuesta a agresiones sexuales por parte de cualquier hombre libre e incluso por un esclavo de rango superior. Aunque también hay que mencionar que muchos de los esclavos contaron con la benevolencia de sus dueños y fueron tratados con consideración y afecto.
Entre la población esclaba existía también una jerarquía condicionada para el trabajo que realizaban pero también por su procedencia. El tamaño de la familia a la que pertenecían, compuesta por el propietario y los esclavos, y el estatus social del dueño también jugaban un importante papel en la jerarquización de la población esclava. Los que pertenecían a casas urbanas eran superiores a los que eran de casas rurales. Los nacidos esclavos (vernae) estaban mejor considerados por sus propietarios que los que habían conocido la libertad.
El esclavo podía conseguir la libertad, es lo que se denomina manumición, que podía ser de derecho o de hecho con condiciones del dueño. En el primer caso, el esclavo además de la libertad conseguía la ciudadanía romana. Los procedimientos para otorgar la libertad a los esclavos eran básicamente tres: introduciendo oficialmente el nombre del esclavo en el registro de ciudadanos romanos en el momento de elaboración del censo; declarando ante un magistrado o gobernador provincial que el esclavo era en realidad una persona libre y que su esclavitud era un error; o a través del testamento, en el que el propietario le concedía la libertad a su muerte. En ocasiones el esclavo podía llegar a un acuerdo con su dueño y comprar su libertad. El esclavo que llegaba a ser libre se denominaban libertos, aunque nunca se libraban del estigma de haber sido esclavo.
Por último, cabe aclarar que el hecho de que un amo quisiera la libertad para su esclavo no quiere decir que considere la esclavitud como una injusticia, sino que quiere morir siendo un buen amo. Darles la libertad a los esclavos es un actor meritorio; pero no es un deber. El placer que un amo experimenta al dar la libertad confirma la autoridad en virtud de la cual podría también no hacerlo; ordena con amor y el amor no tiene ley. El subordinado no tiene porqué aguardar la clemencia como algo que le es debido.
FUENTE:
Bradley, Keith: Esclavitud y sociedad en Roma, Ediciones Península S.A., Barcelona, 1998.
Ariès, Philippe, Duby Georges (Dir): Historia de la Vida privada Vol.1, Editorial Taurus, Madrid, 2001.