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Fuente:
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| Grabado ilustrativo de la obra de John Byron donde podemos verlo a él ofreciéndole una galleta a una mujer patagona y su hijo. Este tipo de ilustración sería muy repetida en esta época. |

FUENTE PARA LA VIDA EN ALTA MAR:
Martínez, J.L.: Pasajeros a indias. Viajes trasantlánticos en el siglo XVI.
Pérez Murillo, Mª Dolores: Introducción a la historia de América: altas culturas y bases de la colonización española.

A llegar a los puertos se los amontonaban y encadenaba en barracones, salas de putrefacción donde se confundían sus excrementos y las ulceraciones de sus llagas, y la muerte continuabana diezmándolos. Cuando había sobrantes y escaseaban los compradores, se solían dejar a un lado los enfermos y cuando seguía habiendo sobrantes se les dejaba morir o se les exterminaba. Aunque le interés comercial aconsejaba darle un buen trato a los esclavos para que así parecieran saludables a la hora de su venta.
Antes del viaje, y para n
o llevar herejes, a los esclavos se les solía bautizar. Para evitar el suicidio durante el viaje, los esclavos eran encadenados de a seis y unidos por parejas con grillos en los pies. Así se les acomodaba acostados, en las llamadas armazones que se instalaban bajo la cubierta, en la bodega que en los barcos normales se destinaba a transportar la carga. Para evitar motines se les llevaba periódicamente a la cubierta para tomar aire fresco y hacer algún ejercicio. Eran transportados en condiciones infrahumanas, y sólo recibían un alimento al día. Las enfermedades solían propagarse como la pólvora, por lo que la muerte de los esclavos eran frecuentes, de ahí que era normal que se autorizara la carga de un 10 o 20% más de esclavos para compensar las pérdidas en el viaje. A mediados del siglo XVII, los portugueses descubrieron que un trato más humanitario aseguraba la llegada del "cargamento" en mejores condiciones y el número de bajas era menor.
El precio de los esclavos eran elevados, en los puetos americanos los esclavos llegaron a venderse hasta en 500 pesos cada unos. Ya en la ciudad de destino los precios eran más altos. Una vez vendido, era herrado, con una pequeña marca, que los portugueses llamaban "carimba".
En el lenguaje de la época se fueron adoptando varias denominaciones: "bozal" para el esclavo recién llegado, "mulequillos" para niños y adolescentes hasta los 7 años, "muleques" hasta los 12 años, "mulecones" hasta los 16, "ladino" a los que habían aprendido español, "criollo" al que había nacido en posesiones españolas y "cimarrón" al huido y perseguido por la justicia.
El monopolio español-portugues en América incluía también al tráfico de esclavos, y éste era uno de los comercios más provechosos. Además, los esclavos de contrabando podían venderse a precios menores que los muy altos que alcanzaban los introducidos legalmente, de ahí que los colonoes prefirieran comprar los esclavos de contrabando. Uno de los mayores traficantes de esclavos fue el inglés William Hawkins quién viajó en 1530 y 1532 de Guinea a Brasil traficando con esclavos y colmillos de elfantes; en 1562-3 su hijo John hizo un primer viaje, a Sierra Leona y Guinea para capturar esclavos que llevó a la isla de Santo Domingo, y en 1567 llevó al mismo destino 400 ó 500 esclavos que comenzó a vender tanto en la isla como en puertos del continente, pese a la prohibición de la Corona española.
P.D: Dedicado a Sagres, fan incondicional de este blog.


La ruta de regreso se iniciaba en la Habana, desde ahí remonta al Canal de las Bahamas lugar peligroso donde los barcos solían hundirse. El tornaviaje solía ser más peligroso pues los barcos estaban cargados y eran objetivo primordial de los piratas y corsarios. Al llegar a las azores el peligro corsario era aún mayor. Desde las Azores se dirigían a Portugal. Finalmente se alcanzaba el suroeste español, y por último, Sanlúcar de Barrameda, desde donde, con gran dificultad atravesaban las barras de arena y remontando el Guadalquivir llegaban hasta Sevilla. Posteriormente, debido al gran peso llevado por los buques, se empezó a atracar los barcos en Cádiz lo que hizo en que 1717 se trasladara la Casa de Contratación y, por tanto, la sede del monopolio a dicha ciudad.
rincipal de la que sobresalían los castillos. Bajo este cobertizo estaba la caña de mando del timón, la caja de bitácora, los baúles de los pasajeros,etc. Sobre la tolda estaba la cámara reservada al capitán. El techo de la cámara "toldilla" era el puente de mando. Bajo la cubierta estava la bodega y debajo de éste estaba el fondo del barco. El ancla estaba en el borde de la nave. Con respecto a la cámara los datos son imprecisos. Un recurso muy utilizado por los marineros fueron las hamacas que se descubrieron en el Nuevo Mundo y que se colgaban ponde podían.
Foto: Sevilla siglo XVI.